Cortes y zonas sin tensión
Comprobación de circuitos o zonas de la vivienda que han dejado de recibir suministro.
Localización de fallos de suministro interior, saltos de protecciones, enchufes sin corriente y otras incidencias eléctricas.
Una misma señal puede tener causas distintas. El diagnóstico se confirma revisando la instalación.
Una avería eléctrica puede tener causas muy distintas, desde un receptor defectuoso hasta una protección que actúa ante un problema real. La prioridad es localizar el origen sin sustituir componentes a ciegas.
Comprobación de circuitos o zonas de la vivienda que han dejado de recibir suministro.
Valoración de diferenciales o magnetotérmicos que actúan de forma repetida.
Revisión de puntos sin corriente, holguras, calentamiento o funcionamiento irregular.
Incidencias que aparecen y desaparecen y necesitan relacionarse con carga, humedad o uso.
La cobertura y el desplazamiento se confirman antes de la visita. El presupuesto depende del alcance real, el acceso, los materiales y el estado de la instalación.
Zona, inmueble y necesidad.
Revisión de los elementos relacionados.
Alcance y presupuesto según el caso.
Comprobación final del trabajo realizado.
Ante humo, olor a quemado, chispas persistentes o peligro inmediato, aléjate de la zona y prioriza tu seguridad.