Cómo utilizar esta guía
Revisa cada apartado sin desmontar elementos. Anota cambios, síntomas y dudas para comunicarlos en una revisión profesional.
Cuadro eléctrico
- Las etiquetas de los circuitos son legibles y coherentes.
- No hay huecos abiertos, tapas rotas ni piezas sueltas.
- No se perciben olor, calor, zumbidos o marcas.
- Las protecciones no se disparan de forma habitual.
- Existe espacio y orden suficientes para identificar los elementos.
Enchufes e interruptores
- Las tapas están firmes y no se hunden al utilizarlas.
- No hay decoloración, grietas ni marcas de recalentamiento.
- Las clavijas entran con firmeza y no quedan holgadas.
- No aparecen chispas, ruido o parpadeo al accionar interruptores.
- Los mecanismos próximos a agua son adecuados para su ubicación.
Iluminación
- Las luminarias no parpadean ni tardan en encender sin motivo.
- No se acumula calor excesivo en portalámparas o transformadores.
- Los detectores y temporizadores actúan de forma previsible.
- Las zonas de paso tienen iluminación suficiente.
- Las lámparas instaladas son compatibles con reguladores y equipos.
Uso y ampliaciones
- No hay regletas conectadas en cadena.
- Los equipos de mayor potencia disponen de tomas apropiadas.
- No se utilizan alargadores como solución permanente.
- Las nuevas necesidades se han resuelto con circuitos y puntos suficientes.
- Los cables no quedan aplastados, tensos o expuestos a calor.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene revisar?
Depende de la antigüedad, el uso y los cambios realizados. Una observación visual periódica y una revisión profesional ante síntomas resulta más útil que una fecha rígida.
¿La checklist sustituye una inspección?
No. Sirve para ordenar observaciones, pero no incluye mediciones ni acceso a conexiones.
¿Qué debo fotografiar?
Solo vistas generales y elementos accesibles, sin retirar tapas ni acercarse a zonas con señales de riesgo.
Describe la instalación o el problema
Indica el inmueble, la zona y las señales observadas para valorar el servicio adecuado.
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