Cómo utilizar esta guía
Revisa cada apartado sin desmontar elementos. Anota cambios, síntomas y dudas para comunicarlos en una revisión profesional.
Empieza por el uso real
- Ubica mobiliario, electrodomésticos y puestos de trabajo.
- Define dónde se cargan dispositivos y se conectan equipos.
- Prevé cambios razonables en cocina, climatización y movilidad eléctrica.
- Diferencia iluminación general, funcional y ambiental.
- Decide qué elementos requieren control desde varios puntos.
Cuadro y circuitos
- Revisa espacio, estado y capacidad del cuadro.
- Organiza circuitos para facilitar protección y mantenimiento.
- Reserva previsiones para futuras ampliaciones razonables.
- Valora sobretensiones, toma de tierra y necesidades específicas.
- Identifica claramente cada circuito terminado.
Coordinación con la obra
- Acordar recorridos antes de cerrar tabiques y falsos techos.
- Coordinar electricidad con fontanería, carpintería y climatización.
- Definir alturas y alineaciones de mecanismos.
- Comprobar medidas en obra antes de fijar puntos definitivos.
- Proteger mecanismos y cuadros durante trabajos con polvo y pintura.
Documentación y comprobaciones
- Conservar planos o croquis de circuitos y recorridos.
- Registrar referencias de mecanismos y luminarias.
- Comprobar funcionamiento, protecciones y etiquetado.
- Revisar cada estancia con el mobiliario previsto.
- Anotar previsiones que quedan preparadas para el futuro.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo debe intervenir el electricista?
Desde la fase de distribución. Esperar a que la obra esté cerrada limita recorridos y opciones.
¿Conviene dejar tubos de reserva?
Puede ser útil cuando existe una necesidad futura razonable y el recorrido está bien planificado.
¿Cuántos enchufes debo poner?
Los necesarios para el uso previsto, evitando depender de regletas. La distribución importa tanto como la cantidad.
Describe la instalación o el problema
Indica el inmueble, la zona y las señales observadas para valorar el servicio adecuado.
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